Alardeo tantas veces de conocer cómo piensan mis amigos, la especie masculina en general. Y ahora parece que me sale todo mal, que a la hora de jugar este juego, se me olvidaron las reglas.
Se me olvidó por un instante que los chicos no son chicas y sus mentes no funcionan igual, que no ocupará toda su cabeza verme a su lado al despertar.
Me tomó tan suavemente entre sus manos, hizo todo tan tan bien, que no realicé que ese buen desempeño era dado por la experiencia y que yo era solo otra práctica más.
Verte con otra de la misma manera que estabas conmigo hizo que mi alma se cayera al piso, pero disimuladamente la volví a juntar. Ahora ya no voy a dejarla caer otra vez, yo no voy a volver a caer en tus telarañas mal tejidas, no otra vez.
Por un instante pensé que eras tan lindo solo conmigo, por un instante me engañaste. En ese momento eras bueno para mí, no había otro como vos. Pero te sumaste a las risas de tus amigos, y entraste en la habitación de una chica menos linda que yo. Y al otro día tus sonrisas ya no compraban mi fascinación.
Porque vos sos falso, y yo prefiero tener algo que sea original. Mentirosos y farsantes encuentro en cualquier lugar. Así que no cometas mi mismo error, no te dejes engañar ni por un instante, vos no sos para mí lo mejor. Yo tampoco estoy todo el día pensando en vos.
Yo no te conocía tan bien, debo decir. Pero ahora me parece que tampoco me conocías vos.
Te podría haber querido, pero no. Para encontrar otro idiota como vos, ni siquiera necesito salir de tu habitación. No sos irremplazable. Es hora de que dejes de sonreír como un idiota y que entiendas de que a tus caricias me hice invulnerable.

No hay comentarios:
Publicar un comentario