domingo, 29 de mayo de 2011

Ojalá

Ojalá seamos dignos de la desesperada esperanza. Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano. 
Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.
Ojalá podamos merecer que nos llamen locos, como han sido llamadas locas las Madres de Plaza de Mayo, por cometer la locura de negarnos a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.
Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.
Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.

martes, 24 de mayo de 2011

culpable

Después de todo, me siento acá a dejar de escribir tantas preguntas sin respuestas y escribir un par de verdades. 
Lloré tantas veces por sentir estrujado el corazón, y nunca me paré a pensar en que al menos tengo uno. 
No se valora lo que se tiene hasta que se pierde. Menos lo valoramos si sabemos que no hay chances de que las cosas vayan tan mal. 
El agua se está acabando. El ambiente se está contaminando. La tierra va a salirse de orbita en un rato más. 
Todo gira y gira, todo cada vez se pone peor. 
Cuando vuelvo a casa de noche, lo hago corriendo, y a veces lloro porque no sé si voy a llegar. 
Mi estómago da un salto al doblar en las esquinas, por no saber qué puedo encontrar al otro lado. 
El paco es el nuevo crack. Y nadie se lamenta demasiado como para hacer algo. 
Las madres lloran, y dicen que es injusta la discriminación de la sociedad. Y nadie tiene el coraje de decirles que la muerte de su hijo es la primer justicia real. 
¿Qué le pasa a las personas que se preocupan por conquistar galaxias alejadas antes de tener bajo control la vereda de su casa? 
El tráfico de personas no le envidia nada a la esclavitud; que al paso que vamos, al igual que la marihuana se legalizará. 
El calor es insoportable bajo sólo un ventilador. Y a esta misma hora, hay niños trabajando bajo el sol. 
No vayamos a África que demasiado alejado está. Ya no sé si se está peor allá o acá. 
Y a pesar de todo, sigo preocupándome por cosas tan triviales de las que avergonzarse no estaría mal. 
Se gasta plata en alcohol, cigarrillos, y después se piden subsidios al estado. 
Y las Malvinas, ni siquiera responden a ese nombre ya. ¿Para qué son necesarias? ¿Más pobres y corrupción en otro lugar? 
Las cosas que se ven a diario no están bien. Pero seguimos indiferentes igual. 
Sigo acá sentada, hablando tanto y haciendo tan poco. 

domingo, 22 de mayo de 2011

butterfly fly away

Ya dije una y otra vez que él estaba perdido cuando lo encontré. Decían que uno de los dos, después de volar, quedaría suspendido en el aire. Al principio, yo esperanzada, creí que volaríamos entre "buenos días" y "buenas noches" toda la eternidad. Y más tarde, yo sólo creí que él sería el desafortunado...
Ahora no sé bien cómo le va a él. Pero sé que yo estoy atascada, intrincada en el medio del vacío, flotando a la deriva. Quedé atrancada entre personas que no me desean que duerma bien, ni que despierte mal; entre miradas que no me miran; entre manos que no me tocan y corazones que no se abren para mí.
Rogué tantas veces que él se encuentre bien, que me olvidé de dejar un poco para mí.
Extrañé hasta no poder más. Y ya no puedo más. Por primera vez no extraño. Y eso que es de noche, y eso que hace frío. Y hasta hice la prueba de ver sus fotos y escuchar esa triste canción. Ambas a la vez. Ya no siento cómo mi corazón se está rompiendo, pero tampoco siento nada.
Otra vez se acerca ese Junio que es como un limbo. Cada Junio no puedo asegurar si es otoño o invierno. Y cada Junio estoy sola, ni feliz ni triste. No sé. Para darme cuenta tengo que esperar a Julio, tal vez Agosto. Me gusta Junio, me hace falta después de once intensos meses.
Ahora estoy viendo quién va a ser el próximo en romper mi corazón. Voy a dudar, después le diré "tal vez", me regalaré por completo y cuando sea suya, me tirará a la basura, al igual que hizo él.
Mis tres opciones dan vuelta en la cabeza, como un tema de urgencia, como algo que debo resolver. Pero es algo irónico, porque uno no está, otro no sé si yo lo quiero menos a él o él no más a mí; y otro ni siquiera sé si podrá perdonarme alguna vez.
¿Qué caso tiene que elija, si esta vez todo es figurita repetida, si todo está de antemano perdido?
No me hago problema, de verdad. Por primera vez no me interesa. Y eso que hace frío, y tengo puesto mi usual abrigo de domingo por la noche, y estas deprimentes medias de lana tejidas a manos. Pero aún así no se me mueve un pelo.

jueves, 19 de mayo de 2011

the time

Traté de llegar alto, alto, y miren que bajo estoy. Traté de tener todo, y tengo todo, todo por la mitad. Todo incompleto. Nada real. Nadie que se interponga entre tanta porquería y yo. Sólo pido que alguien levante su mano y diga que por favor me traten un poco mejor. 
Siempre fui amiga de la fortaleza, de la frialdad, del no llorar. Y contengo las lágrimas adentro mío, de los ojos para adentro, pero están. Están acá a punto de salir, de correrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr... 
Tener esta resistencia de caballero, siempre me pareció algo muy digno. Pero ya no quiero tener nada de caballero, odio compartir una X que me hace ser de la misma especie que ellos. Odio tener sólo un cromosoma de diferencia y compartir todos los demás. 
No quiero tener nada que ver con esa escoria, de la que ninguno se salva. Ya no me interesa elegir por lindo o feo. Son todos iguales. 
Las mujeres somos débiles, y ellos se valen de esa debilidad. A algunos no les tiembla la mano al levantarla, a la mayoría no les tiembla la voz para gritarnos, insultarnos, denigrarnos. No estamos en igualdad de condiciones. ¿Qué más puede hacer una mujer? Sólo confiar en que algún otro tenga la piedad de frenar tanto maltrato. 
El que participa en la pelea es de lo peor. El que la ve y no hace nada, no es mucho mejor. 
Cuando un hombre grita, cuando se irgue en toda su corpulencia, quedamos reducidas a la nada, insignificantes. 
Y cuando cincuenta hombres gritan, ¿qué somos si menos que nada no hay? 
¿Qué somos al ver que en tantos años de historia la mujer no consiguió demasiado, si hay chicas sufriendo por simple discriminación? 
¿Qué somos ahora y a dónde vamos? ¿Qué hacer cuando no solo uno, sino muchos, están rompiendo tu corazón? 
Sin importarles, sin pedir disculpas, sin tacto, sin compasión. Sin nada de lo que un hombre carece. Y cincuenta juntos, en todo esto solo encuentran diversión. 

miércoles, 18 de mayo de 2011

Si la amas, déjala ser

Creo que últimamente he olvidado separar los impulsos de mi corazón de lo que mi mente imagina.
Estoy feliz, pero aún así me siento vacía, porque ya no soy esa triste, melancólica e infeliz persona auténtica sino una chica con sonrisa fingida, una más del montón.
Mi felicidad no es mía simplemente porque la persona que está actuando dentro de mi cuerpo no soy yo. Dónde quedaron mis pesadillas y mis desequilibrios. Las quise cambiar por algo mejor. Pero ellas estaban demasiado prendidas a mí.
Hoy vivo mi mejor momento, pero sin aprender demasiado. No estoy construyendo nada digno de recordar. Estoy siendo tan básica, incluso ahora al escribir. Mis palabras ya no cautivan ni siquiera a mí. Perdí la magia, ya no puedo volar. Quién me puede enseñar?
Extraño tanto mi soledad, esos encuentros conmigo misma. Extraño incluso las lágrimas que resbalaban por mis mejillas sin ser llamadas. Me hacían sentir viva, mis penas caían a dos lados de mi rostro junto con ellas, me desahogaban de todo lo que tenía adentro. En cambio, ahora todo está pudriéndose en esta alma sin sentido, ya no hay nada angelical ni digno de mencionar.
Toma mi mano, salúdame desde el cielo, necesito sentir que la fantasía está presente.
La alegría corre persiguiéndome detrás de mí. Pero estoy siendo más rápida que ella. Me subí a esta velocidad que no puedo descender, a esta superficialidad de la que no puedo bajar.
Cuando aprenda a creer que no estoy lista para ser tan buena como los demás, que siempre tendré errores, que nunca voy a estar conforme; cuando crea en mí misma sin necesitar cambiar voy a poder caminar a mi propio paso sin quedarme atrás.
Cuando entienda que mi única compañera de viaje es mi propia identidad, voy a dejar de sentir desilusión por el abandono de los demás.
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viernes, 13 de mayo de 2011

take a bow

Recorría por ahí el centro de la ciudad, buscando algo que pueda mi vida cambiar. Todo lo mismo. Todos esos locales con ropa brûlé. Derramaba lágrimas sobre la plata gastada.
Y me alejé, cansada, buscando un respiro, a los espacios verdes de la ciudad.
La filosofía es diferente aquí. ¿Y qué va a ser de mí ahora que ya no vivo en la ignorancia de la gran ciudad? Quiero invitar a alguien a mi casa suburbana…
Quiero un chico que, sin decirle nada, camine más despacio, porque yo con estos tacos altos muy rápido no puedo andar. Me gustaría alguien que crea que esa media hora de espera mientras yo me alisto vale la pena. Y también quisiera que si no tuve esa media hora, si no me peiné porque preferí dormir un poco más, crea que me veo linda igual. Quiero tener un chico que no sea tan chico, que esté en camino a madurar.
Pero no lo tengo, ¿saben? Y nunca lo voy a encontrar. Así que solo quiero a un chico que entienda cuando digo que soy una Mariposa Pontiac, que entienda de verdad. 

miércoles, 11 de mayo de 2011

dando la vuelta manija me doy

Estoy en una 'vuelta al mundo' o 'rueda', esas enormes de los parques de diversiones.
Cuando subí pensé que sería divertido; pero ahora siento el hamacar de mi carrito y me doy cuenta que temo a las alturas, siento vértigo, algo que jamás me había imaginado.
Me avergüenza, nadie más parece consternado o asustado como yo. Algunos ríen, otras parejitas se abrazan. Pero yo ni siquiera se quién tengo al lado. Es una persona que mira hacia su costado, por eso no puedo verle la cara.
Es frustrante ver cómo todos se divierten a su manera, mientras yo no encuentro la mía.
Mientras miro mis pies, manos, o todo aquello que esté dentro de mi carrito, las cosas parecieran ir bien. No es muy entretenido, pero al menos disfrutan puedo ignorar el movimiento de mi asiento al mecerse.
De vez en cuando mi autocontrol escapa de mis manos. Mi cabeza desvaría e imagino lo frágil del metal que sostiene mi contenedor, conmigo adentro, y pienso en lo fácil que podría caerme, como muchas otras personas lo hicieron antes. Sólo sería 1 más, un número del montón...
Ahí es cuando miro al rededor, hacia abajo, hacia donde podría caer en cualquier momento y es cuando siento que mis pensamientos son verbales y los resumo en una sola frase a cuatro voces:
PAREN ESTA VUELTA AL MUNDO, ME QUIERO BAJAR !
Y también hay esos días que crees que todo puede cambiar, que las cosas pueden mejorar, que es cuestión de edades, que tus amigos son lo mejor que hay, que ser frágil después de todo no es tan malo porque alguien te va a querer proteger, que las salidas, la música, la ropa, Europa y New York, las revistas, los abuelos, valen la pena aguantar ese vértigo que sentís, porque el peor miedo es que todo eso se vaya. Y es en estos días que decís, por favor, que el mundo nunca pare! Necesito un tiempo para acomodarme y adaptarme ¿Cómo voy a ser la única que no se adapte? ¿me estoy perdiendo de todo lo bueno?. Si esta vuelta para ahora, vomito.

martes, 10 de mayo de 2011

cold as you

Harta de ser fuerte. De qué te sirve ser fuerte? Te esforzás, hacés las cosas por vos mismo, vas con la cabeza alta por el mundo, te defendés a diestro y siniestro, te bancás las cosas que te hacen los demás, ponés el pecho a todo, te cubrís de las piedras, hacés tu propio camino. Y los débiles qué hacen? Nada. Se pasan la vida llorando y esperando que los demás hagan las cosas y pongan el pecho por ellos, los defiendan, los banquen, los cubran, les muestren un camino ya recorrido, un camino seguro. Así van jodiéndole la vida a los demás, con un único justificativo: 'tienen la mala suerte de haber nacido débiles'. Y ahí entran cuestiones como poco inteligentes y originales, sensibles, dominables, carácter demasiado suave, indecisos y sus largos etcétera. Ahora yo pregunto... Qué piensan ellos? Que uno no siente? Que no tenemos sentimientos? Que las cosas no nos duelen, no nos cuestan, no nos afectan? Que no nos equivocamos? Que nacimos fuertes?
No. La única diferencia es que nosotros nos queremos valer por nosotros mismos. No necesitamos mostrarle al mundo ¡cuánto! sufrimos, todo lo que lloramos. No hacemos una expo con nuestras penas y fracasos. Y mucho menos nos vamos lamentando por la vida, para que todos vean por supuesto, el mal que nos hicieron los demás. 
A lo hecho, pecho. Y a lo no hecho, voluntad. No hay cuestiones escondidas, recetas mágicas, ni pastillitas de la felicidad.
Pero, de última, cada uno vive como quiere. El problema es cuando esos débiles se meten en tu camino. Y vos decís... débil? Débil vos que tenés a miles de personas atrás observándote y facilitándote todo? Yo creo que los débiles somos nosotros (o mejor dicho, algunos de nosotros) que dejamos que esas diminutas personas, modifiquen nuestro accionar. Que tenemos lástima de ellos, que no nos damos cuenta que los débiles parecen llevarse la mejor parte.
En estos quince años que viví, la mitad de los débiles que se interpusieron en mi camino consiguieron lo que querían: no tener que esforzarse por nada. Pero yo estoy segura que solo 'parece' que se llevan la mejor parte. Ellos jamás se llevan la alegría de construir un camino a medida, un camino único que por más criticado y estúpido que parezca, es propio. Y ese mérito no te lo saca nadie. Sin contar, que los fuertes, se dan cuenta, a la larga o a la corta, de quiénes son los otros fuertes y que éstos valen muchísimo más la pena. 
La esencia, lo que de verdad vale, nos la llevamos nosotros: Los débiles que decidimos a fuerza de voluntad y dedicación ya no serlo nunca más.

Ein starkes Herz erträgt alles.

vasos vacíos

Es horrible dar todo de uno y que aún así no sea suficiente. Es horrible que lo que antes alcanzaba ahora ya no. Es horrible haber esperado y que haya sido en vano. Es horrible decir que está superado y que las heridas sigan a flor de piel. Es horrible haberme mentido a mí misma porque la verdad me haría morir. Es horrible escribir mil veces horrible y aún así no llegar a explicar este espanto por la mitad. 
Porque cediendo una y otra vez, suprimiendo mis impulsos, denigrándome, poniéndome de rodillas antes alguien que no era dios, me fui con las manos vacías. Yo no quería llenar mis bolsillos, ni mi lista de amistades, no quería beneficios, solo quería ser su compañía. 
Es horrible regalar tu más preciado tesoro y que te digan “no” sin ni siquiera un “gracias”. 
Hoy me doy cuenta que desperté hace mucho sin una de mis personas preferidas. Se había ido el favoritismo, él ya se había ido a otro pueblo sin avisar. 
Deberé disculparme por abandonar la carrera que juego por alcanzarlo sin llegar a destino. Pero él se aleja más y más. Es tan utópico que me hizo creer en su hermosura, pero eso era más falso que su apariencia de Hollywood star. Eso no era falso, qué estúpida soy al dejarlo atrás. 
Pero ya no puedo ir siguiendo sus pasos. Porque si voy demasiado lento no me espera, si voy rápido se queja, a su lado no me deja llegar… No tengo otra opción que seguir con mi camino, aceptando esta injusta responsabilidad. 
Porque tuvo la inteligencia de nunca dañar mi corazón a los ojos de los demás; nunca me dijo “ya no te quiero por acá”. Su bondad es tan grande que jamás me rechazaría sin ser cordial. Pero hay otros pecados peores, ¿sabes? Aunque no todos lo sepan ver. Aunque vayas a tener millones de personas que juren dar la cabeza por vos, no creo que muchas lo vayan a hacer. 
Vengo dando mi ser hace años ya, y no lo supiste apreciar. Sé que en el fondo crees (sabes) que sos demasiado cosa para estar a mi lado. Pero no vas a encontrar alguien con sentimientos tan puros como los míos. Yo ya sé que ambos salimos perdiendo aquí… 
Si algo me mantenía luchando por tu cariño era esa ingenuidad y bondadosa autenticidad que lucías desde que te conocí. Pero matarme así de a poco no coincide con ninguno de esos valores que venís enarbolando de un tiempo a aquí. 
Tal vez te excediste cuando una vez te dije que pienses un poco más en vos, que ser mr. Bueno, no siempre era la mejor opción. No quería que uses esta nueva maldad conmigo. ¿Por qué habré tratado de hacer lo mejor para vos? 
Bienvenido al mundo maligno, donde la gente que más te ama te abandona. Sos ahora mi asesino, cómo se dio vuelta la situación. Yo era la que no se compadecía de nada, este papel no es para vos. 
¡Qué triste la suerte del principiante, y qué pobres los consuelos del perdedor! 

lunes, 9 de mayo de 2011

todo pasa

Cuántos años tienes? ¿Todavía se rompe tu corazón y pataleas en tu cama al llorar? Tal vez no te quieres enamorar, eso parece cuando te alejas de mí cuando notas que me estás abrazando demasiado. Todas tus defensas son vanas porque sé que ya me querías de antemano.
Y ahora tratarás de olvidarme con cualquier chica que se cruce, ¿no es verdad? Pero nunca podrás y al final de la noche te sentarás a mirarme fijo y comprobar si tengo la valentía de acercarme a tí. Y la tendré, para tu alegría y la mía debo decir.

Me dirás que dejaste a esa chica de un año por mí, y después te irás con cualquier gordita que ande por ahí. Me verás rodeada de chicos y no podrás decir nada, tendrás miedo de que esté con algunos de ellos. Pero me conoces y, sabes en el fondo que puedes estar tranquilo, que volveré pura como siempre a entregarme a tí.
Y es que desde el primer día tuviste ventajas, al quedarte callado mientras yo hablaba. Al conocerme tanto mientras yo ni siquiera te miraba. Ahora que estamos juntos ya sabes que cuando yo quiera estar contigo, simplemente voy a ir directo a rodear tu cuello con mis manos y demostrarte lo poco que te quiero como amigo.
Y como te dije, sos raro, tenés miles de actitudes que me sacan de quicio, no te reís tanto como me gustaría y nunca sé con qué me vas a salir. En cambio yo, soy de mucho hablar y soy tan predecible que siempre sabes qué esperar. Sabes con qué mano te voy a acariciar antes de que me pueda mover. Conociste mis movimientos. No sé si agradecerte o mandarte con tu mamá. Parece que soy interesante, pero no me interesa que tengas tantas armas para ganar.
Sabes mis por qués y te gusta preguntármelos para ponerme a prueba. Y yo, siempre ilusa y siempre honesta, te contesto con la verdad. Sabías bien por qué de que de lo nuestro nadie se tenía que enterar pero me hiciste decirlo en voz alta, solo para reírte de mí y mis motivos. Al menos me regalaste esa sonrisa, y la risa oculta de que nadie sepa qué hay entre nosotros en realidad.

su reflejo

Mis hormonas no ayudaban, mi mamá y su humor tampoco. Todo salió mal. En realidad, todo salió peor. Llegué tarde. Mientras iba en ese coche descuidado la radio empezó a hacer sonar una de esas canciones que me hacen maldecir a la casualidad. 
Los recuerdos, el dolor, el presente, la felicidad, lo que podrá pasar, se mezclaba todo adentro mío y no distinguía qué era qué, solo esa música que siempre me dio miedo y que incluso ahora aquí sentada me hace voltear la cabeza y mirar hacia atrás. 
Una de esas canciones largas, duró casi todo el trayecto. Mis amigas no podían sacarme de mi ensismamiento. 
Al fin empezaron a sonar otras canciones, más alegres, más ritmos, menos recuerdos, menos sentidos. Bajé del auto con la sensación de que era la última vez que llegaba a ese lugar. 
Miré alrededor. Increíble una vez más. Decoración, atestado de gente, todo super organizado, música, luces por doquier. Me gustaba más cuando solo estábamos él y yo. 
Un nuevo amanecer, pero esta vez no estaba sentado al lado mío como yo hubiera querido. Tenía que aceptarlo, mis pies debían moverse de ese lugar. Fue duro y fácil a la vez, llegar hasta donde estaba. Tenía ganas de hacerlo, pero no me gustaba el motivo. Derecha, izquierda, derecha otra vez. No tomó mucho tiempo. Le sonreí y sin decir nada lo abracé. Me separaba, trataba de sacar una foto de su sonrisa en mi memoria, miraba sus ojos, y no podía irme, lo volvía a abrazar. “Suerte, te voy a extrañar”, nada alcanzaba, así que dejé de hablar. Tomó mis dos manos, y me sonrío. Entendí que entendías lo que yo balbuceaba sin mucho sentido. Pero después vos me abrazaste con un poco menos de melancolía y me dijiste que aún no te ibas. Me sorprendiste diciéndome que tenía unas semanas más de vida, mi bypass siguió funcionando, respiré fuerte para que la información llegue al cerebro y sonreí aliviada. Todavía está aquí, todavía responde a mis mensajes, todavía respiro, todavía lo tengo, todavía no se va. Todavía. 

domingo, 8 de mayo de 2011

tim mcgraw

No estoy realmente interesada en tu dinero. No me importa si tu cabello es corto o largo. El hecho de que tu mente es realmente turbia no me molesta. Que a veces me trates mal, tampoco. Darme cuenta que ese gesto tan tuyo, no es original, es solo un detalle. Esas cosas vienen y van. No es un pecado no encajar con este mundo. Me gusta que seas suburbano. No importa si no tenés amigos, no importa si a nadie querés de verdad.
Soy un poco rara al decir esto? Me gustan las lágrimas en tus ojos. Creo que después de todo sí tenés sentimientos. Tus ojos rojos a la luz del sol te hacen ver tan humano. Me hacen sentir grande, que te puedo abrazar, que te puedo ayudar.
Y me gusta que nada te salga bien, y que aún así sigas con esa sonrisa. Me gusta tu lealtad. Me gustan tus ideales. Eso es lo que vale. Me gusta que no le debas nada a nadie, que digas NO cuando querés decir no, que lo digas fuerte y claro. Me gusta que no te importe nada de lo que piensan.
Sos un tucán, perdido en la ciudad, pero que brilla, y por nadie se deja capturar. Sos tan lindo, de verdad. Tenés mucho para enseñar.

sábado, 7 de mayo de 2011

el frío del sacapuntas

Todas las noches me siento a pensar, pero durante el día no me puedo acordar. Ahora sé, que tengo que empezar a hacer las cosas bien, que ya no soy una nenita y que mis caprichos nadie puede entender. Y me acuesto despidiendo al último día de mi inmadurez. Pero me levanto con la pata izquierda, con la cara larga y los impulsos a flor de piel.
Me paso el día arruinándome, y a las personas que quiero también. Mis buenos sentimientos no logran ponerse a prueba.
Es que no me logro decidir, en quién me quiero convertir. Sé que lo pasé tan bien cometiendo estos errores. Pero también sé que llega el momento de cambiar aunque eso me cause cientos de dolores.
Sería más sencillo tener las cosas claras, pero el problema es que no entiendo nada. Ni yo, ni nadie a mi al rededor. Nadie entiende nada.
Estoy armando un rompecabezas, no solo sin haber visto cómo quedará, sino sin saber si tengo todas las piezas sobre la mesa. Y encima todos quieren que me apure, y me preguntan el por qué de mis movimientos. ¿Cómo contestar si ni siquiera lo sé yo?
Pero lo que me está pasando, a decir verdad, poco se parece a un juego, donde uno puede equivocarse y volver a intentar. Ya estoy cansada de los positivimos y de las frases como "de los errores se aprenden", que nunca se hacen realidad.
Me gustaría volver al principio, no sé si para cambiar las cosas que hice, pero sí para prestar más atención.
Es hoy que entiendo el gran error de haberme levantado miles de domingos con la cabeza estallando y la conciencia intranquila, y ahora soy conciente que las historias de romances nunca salen de las películas.

viernes, 6 de mayo de 2011

let it be

Siempre, toda mi vida quise que me valoren por lo que había en mi cabeza y no por lo que flotaba al rededor de ella. No me interesa mucho que te guste lo que tengo o lo que hago. Pero muy pocas personas ven lo que pienso, la pureza de mi mente, mi autenticidad, la escencia, todo lo que me resta modestidad. Y ahora de repente parece que no son tan pocas… 
No pasa por mis bienes materiales, ni por moda, ni mi figura sino por algo que no se va junto con la juventud. Aunque tal vez esto sea solo una excusa para mantener conmigo mis kilitos de más, y no sentirme tan superficial… 
Pero no me importan las contraindicaciones, al menos no le importan hoy a mi buen humor. Ya estoy vendiendo estas palabras por la sonrisa que me generan solo de escribir un par de pavadas. El papel es más paciente, me contó Ana alguna vez. Dura más que una guerra, mantiene intacta la paz que Hitler no se puede llevar. 

deseos clandestinos

Vos estabas de camino a las estrellas. Pero te caíste en este planeta. Eras un extraño, por eso no encajabas de lo mejor. Yo estaba en el desierto, me faltaba agua y tenía sed; estaba arreglando las alas de mi avión estrellado. Pero vos viniste con tu sonrisa y tus ojos suaves y prometiste solucionar todo para mí. Fue entonces cuando me deslumbraste con tu ternura y tus gestos aterciopelados. Era obvio que no pertenecías a este mundo tan ordinario.
El veneno pronto llegó a tu sangre, y desapareciste en una estrella. Dijiste que mire allí siempre que te quiera encontrar. Nunca fui buena en astrología, no entendí qué estrella me decías y la perdí de vista. Pero no hace falta, ¿sabés? Porque mire a donde mire, cualquier parte del cielo, la estrella más común, el lucero, la luna o las tres Marías, todas ellas me recuerdan a vos.
Vos no sos el principito, y yo no soy ese viejo aburrido, yo sé bien dónde estás, siempre tomo un mapa y fijamente y con tristeza, miro ese lugar. Con frecuencia pienso en terminar de arreglar las alas de este avión para poder llegar hasta vos,  encontrar un camino, emprender una aventura que mejore este maltrecho destino.
El tiempo cambió, no estamos en ese 1943. Yo sé bien que para encontrarte sólo debo quedarme en Internet. Pero nunca es igual, nunca.
Por eso termino aquí, otra vez con los ojos cansados y sin poder dormir, pensando en si habrás sido verdad, o sólo una alucinación, un espejismo que pasó por este desolado desierto en el que vivo yo. Te recuerdo y fuiste la perfección, así como lo hubiera sido un oasis en el medio del Zahara. Vos calmaste mi sed.
Pero te fuiste y no lo sé. Pude llegar otra vez a mi ciudad, pero ya no es aquí donde quiero estar. Necesito volar más y más lejos. ¿Qué habrá pasado con los peligros que te rodean principito? Tenías apariencia de fuerte, pero eras más débil que yo.
Quiero cuidarte de todo eso. Cuando vuelva a tenerte (volveré a tenerte) preferiría que aún tengas tu corazón.
Pero sino, no importa. Puedo regalarte el mío si necesitas uno.

jueves, 5 de mayo de 2011

tus ojos son destellos

Muchos días me pregunto por qué vine al mundo. Me paso años lamentándome no saber esa razón, y creyendo que, si la supiera, podría encontrar el camino, como si las rutas de la vida tuvieran un cartel con el nombre de mi destino y cuanto falta para llegar: Buenos Aires 600 km, California here we come.
Y trato de inventar una forma de ser, definida, decidida. Pero a la par, me reinvento cada semana, siendo original, mis personalidades aflorecen a la mañana la chica malhumorada y a la noche la señorita felicidad, bajo la lluvia disfruto todo y por el sol no me dejo calentar.
Pero siempre llega un 22 y me doy cuenta que en mi locura soy muy inocente, que nadie puede juzgarme si todos vivimos en psiquiátrico y el director, medio loco y bondadoso, nos da demasiada libertad; que debo darme un respiro, al menos una vez por año y sonreírme, a mí y a mis papás, que mis amigos sí me quieren, que mi hermanito aún me quiere abrazar.
Y que entre el pop, y el rock, no me importa si no encaja en el perfil escuchar los dos. Mi mundo es redondo de esta manera, es perfecto. Mezclando Taylor Swift con un poco de La Bersuit.
No quiero tener esa edad en las que ya la adolescencia deja de justificar tu inmadurez. Pero la tengo señor director, a partir de ahora todo estará escrito en mi legajo y ya no podré salir de este loquero. Tal vez me guste así, tal vez este lugar es mejor.
Una vez al año llega esta música tranquila sin tristeza. Una vez al año, pero se está por terminar.
Y aunque voy a ser objetiva y no tan optimista podría haber sido mejor. Pero no quiero pecar de negativa, lo bueno todavía no terminó. Disfruténlo conmigo. Mein Geburtstag. Cada vez un poquito más, no?

miércoles, 4 de mayo de 2011

wake up

Y sí, este mundo no es lo mejor y las injusticias están. Las brujas no existen, pero que las hay, las hay. Todos nos hablan de corrupción, discriminación e injusticia social pero después no les tiembla la mano a la hora de mi día arruinar. 
Debo ceder ante todos y bajar la cabeza, delante de la autoridad soy una subordinada más. Admito que sí, lo logró, unas cuantas lágrimas me pudo sacar pero la sonrisa de mi cara jamás la podrá borrar.
Es fuerte, tiene el poder, tiene la decisión, tiene los elementos para arruinarme, para hundirme, humillarme, hacer conmigo lo que se le antoje. Pero yo sé que sobre mi alegría jamás podrá decidir. Una mala jugada, un error, cosas que puedo superar. Son cosas que aunque hoy me lastiman, en unas semanas se van. 
Pero las personas que juegan en la vida con los sentimientos de los inocentes nunca tienen un respiro de ello, no se puede ser feliz buscando siempre la infelicidad de los demás. En mi vida deberé lidiar con problemas e inconvenientes, pero podré superarlos. Ella tendrá que conformarse con ser solo un estorbo en el camino de los demás. Una piedra no tiene vida propia, no puede moverse de donde está.
Yo en dos semanas supero esto. Pero ella en dos semanas no construye una vida. Ella en dos semanas no consigue amigos, una pareja, alguien que le haga compañía, un buen trabajo, algo que le de satisfacción. Simplemente porque nunca va a satisfacerse de nada. Nada le vendrá bien. Porque nunca nada estará bien con ella misma. Yo tengo cientos de personas a mi alrededor dándome fuerzas en estos momentos. Pero cuando yo gane, y ella pierda, estará sola una vez más. 
Me hizo sentir mal y me avergonzó delante de todos. Opacó muchos lindos momentos que deberían haber sido perfectos. Y cuando dormía a la noche, a veces aparecía en mis pesadillas, dándome intranquilidad. Su mirada juzgadora iba a donde quiera que vaya. Y mientras mejor me iba a mí, ella peor se portaba conmigo. Mientras más amable, más odiosa era ella. 
Entonces yo jamás voy a derrochar una lágrima delante suyo, no verá mis ojos hinchados, ni mi mal humor justificado. Verá mi sonrisa que tanto le desagrada, escuchará mi tono de voz algo chillón mientras charlo con mis amigos que ella envidia, estará al tanto sobre mis logros que ella no puede arruinar. No voy a dejar que su oscuridad opaque un poquito de mi luz. 
Los desprecios, los malos tratos, solo me fortalecieron. No lo puede ver? No me importa su aprobación, en ningún modo. Yo tengo bien claro quién soy, qué tengo y a dónde puedo llegar. Mis pensamientos son algo que no puede juzgar. Podrá controlar lo que digo y lo que hago. Pero no hay nada que yo necesite decirle, nada nuevo. Ella sabe. Sabe que como yo nunca podrá ser. Sabe que su remordimiento pesa demasiado, tanto que nunca podrá volar a ningún lado.
Y mi cabeza está tranquila, en paz, liviana. Yo estoy volando constantemente. Y sí, hoy me hizo caer. Pero no lo puede ver? Mañana estaré en vuelo otra vez.