La pesadilla de no poder escribir algo innovador se hace realidad. Soy como un poeta fracasado, que en su lecho de muerte, en su momento más importante, ya gastó todas sus palabras y nadie tiene interés en volverlo a escuchar.
Pero el sueño tan lindo donde vos me decías “esperáme porque yo no voy a quedarme atrás” está muy lejos de ser verdad.
¿Por qué las pesadillas se concretan y los sueños se alejan cada vez más?
Cuando hablamos, vuelve a tener sentido el hecho de extrañarte tanto. Y tristemente no me decís todas las cosas que a mí me gustaría escuchar. Pero después, justo antes de irte, usas tu lado encantador. Yo te digo “la próxima charla va a ser mejor”. Y esas pequeñas cosas que ambos hacemos bien son lo que da fuerza a mi motor.
Pero se está gastando mi amor, te juro que no aguanto estar sin vos. Se nota en mi cara. Mi hermana da media vuelta cuando ve tu nombre en la pantalla de la computadora, y deja a un lado su hobbie preferido de necesitar la pc cuando la estoy usando yo.
Así estoy, escribiendo, pensando y sintiendo cosas de patricio por un lado, de quijote por el otro, y de esponja la mayoría de las veces muy muy en contra de mi decisión.
Yo estaba con vos cuando vos afrontabas esas crisis de depresión. Yo veía tu carita tan triste y escuchaba tus quejas. Vos compartías conmigo tu dolor y juro por mi alma que yo lo aceptaba de buen grado, porque cualquier cosa que viniera de vos sería bienvenida en mi corazón.
Pero ahora, ¿a quién le doy yo esta tristeza que guardo oculta? Vos te fuiste a nunca jamás y me dejaste sola de por vida. Pero no me diste a elegir, esto jamás fue un cuento de hadas. Yo hubiera preferido no crecer, me hubiera quedado a tu lado y lo sabés. Entonces por qué te fuiste si nadie da lo que yo aún estoy dispuesta a dar por vos. Por qué no gastas tu tiempo en hablar conmigo si a la vez decís “necesito hablar con vos”. te extraño, desde la punta de mis huesos quebradizos hasta la grasa más compacta de mi cuerpo. Mis articulaciones, gastadas de estar sentadas esperándote gritan en lo más recóndito de mi
No hay comentarios:
Publicar un comentario