jueves, 5 de mayo de 2011

tus ojos son destellos

Muchos días me pregunto por qué vine al mundo. Me paso años lamentándome no saber esa razón, y creyendo que, si la supiera, podría encontrar el camino, como si las rutas de la vida tuvieran un cartel con el nombre de mi destino y cuanto falta para llegar: Buenos Aires 600 km, California here we come.
Y trato de inventar una forma de ser, definida, decidida. Pero a la par, me reinvento cada semana, siendo original, mis personalidades aflorecen a la mañana la chica malhumorada y a la noche la señorita felicidad, bajo la lluvia disfruto todo y por el sol no me dejo calentar.
Pero siempre llega un 22 y me doy cuenta que en mi locura soy muy inocente, que nadie puede juzgarme si todos vivimos en psiquiátrico y el director, medio loco y bondadoso, nos da demasiada libertad; que debo darme un respiro, al menos una vez por año y sonreírme, a mí y a mis papás, que mis amigos sí me quieren, que mi hermanito aún me quiere abrazar.
Y que entre el pop, y el rock, no me importa si no encaja en el perfil escuchar los dos. Mi mundo es redondo de esta manera, es perfecto. Mezclando Taylor Swift con un poco de La Bersuit.
No quiero tener esa edad en las que ya la adolescencia deja de justificar tu inmadurez. Pero la tengo señor director, a partir de ahora todo estará escrito en mi legajo y ya no podré salir de este loquero. Tal vez me guste así, tal vez este lugar es mejor.
Una vez al año llega esta música tranquila sin tristeza. Una vez al año, pero se está por terminar.
Y aunque voy a ser objetiva y no tan optimista podría haber sido mejor. Pero no quiero pecar de negativa, lo bueno todavía no terminó. Disfruténlo conmigo. Mein Geburtstag. Cada vez un poquito más, no?

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