viernes, 13 de mayo de 2011

take a bow

Recorría por ahí el centro de la ciudad, buscando algo que pueda mi vida cambiar. Todo lo mismo. Todos esos locales con ropa brûlé. Derramaba lágrimas sobre la plata gastada.
Y me alejé, cansada, buscando un respiro, a los espacios verdes de la ciudad.
La filosofía es diferente aquí. ¿Y qué va a ser de mí ahora que ya no vivo en la ignorancia de la gran ciudad? Quiero invitar a alguien a mi casa suburbana…
Quiero un chico que, sin decirle nada, camine más despacio, porque yo con estos tacos altos muy rápido no puedo andar. Me gustaría alguien que crea que esa media hora de espera mientras yo me alisto vale la pena. Y también quisiera que si no tuve esa media hora, si no me peiné porque preferí dormir un poco más, crea que me veo linda igual. Quiero tener un chico que no sea tan chico, que esté en camino a madurar.
Pero no lo tengo, ¿saben? Y nunca lo voy a encontrar. Así que solo quiero a un chico que entienda cuando digo que soy una Mariposa Pontiac, que entienda de verdad. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario