martes, 10 de mayo de 2011

vasos vacíos

Es horrible dar todo de uno y que aún así no sea suficiente. Es horrible que lo que antes alcanzaba ahora ya no. Es horrible haber esperado y que haya sido en vano. Es horrible decir que está superado y que las heridas sigan a flor de piel. Es horrible haberme mentido a mí misma porque la verdad me haría morir. Es horrible escribir mil veces horrible y aún así no llegar a explicar este espanto por la mitad. 
Porque cediendo una y otra vez, suprimiendo mis impulsos, denigrándome, poniéndome de rodillas antes alguien que no era dios, me fui con las manos vacías. Yo no quería llenar mis bolsillos, ni mi lista de amistades, no quería beneficios, solo quería ser su compañía. 
Es horrible regalar tu más preciado tesoro y que te digan “no” sin ni siquiera un “gracias”. 
Hoy me doy cuenta que desperté hace mucho sin una de mis personas preferidas. Se había ido el favoritismo, él ya se había ido a otro pueblo sin avisar. 
Deberé disculparme por abandonar la carrera que juego por alcanzarlo sin llegar a destino. Pero él se aleja más y más. Es tan utópico que me hizo creer en su hermosura, pero eso era más falso que su apariencia de Hollywood star. Eso no era falso, qué estúpida soy al dejarlo atrás. 
Pero ya no puedo ir siguiendo sus pasos. Porque si voy demasiado lento no me espera, si voy rápido se queja, a su lado no me deja llegar… No tengo otra opción que seguir con mi camino, aceptando esta injusta responsabilidad. 
Porque tuvo la inteligencia de nunca dañar mi corazón a los ojos de los demás; nunca me dijo “ya no te quiero por acá”. Su bondad es tan grande que jamás me rechazaría sin ser cordial. Pero hay otros pecados peores, ¿sabes? Aunque no todos lo sepan ver. Aunque vayas a tener millones de personas que juren dar la cabeza por vos, no creo que muchas lo vayan a hacer. 
Vengo dando mi ser hace años ya, y no lo supiste apreciar. Sé que en el fondo crees (sabes) que sos demasiado cosa para estar a mi lado. Pero no vas a encontrar alguien con sentimientos tan puros como los míos. Yo ya sé que ambos salimos perdiendo aquí… 
Si algo me mantenía luchando por tu cariño era esa ingenuidad y bondadosa autenticidad que lucías desde que te conocí. Pero matarme así de a poco no coincide con ninguno de esos valores que venís enarbolando de un tiempo a aquí. 
Tal vez te excediste cuando una vez te dije que pienses un poco más en vos, que ser mr. Bueno, no siempre era la mejor opción. No quería que uses esta nueva maldad conmigo. ¿Por qué habré tratado de hacer lo mejor para vos? 
Bienvenido al mundo maligno, donde la gente que más te ama te abandona. Sos ahora mi asesino, cómo se dio vuelta la situación. Yo era la que no se compadecía de nada, este papel no es para vos. 
¡Qué triste la suerte del principiante, y qué pobres los consuelos del perdedor! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario