Y sí, este mundo no es lo mejor y las injusticias están. Las brujas no existen, pero que las hay, las hay. Todos nos hablan de corrupción, discriminación e injusticia social pero después no les tiembla la mano a la hora de mi día arruinar.
Debo ceder ante todos y bajar la cabeza, delante de la autoridad soy una subordinada más. Admito que sí, lo logró, unas cuantas lágrimas me pudo sacar pero la sonrisa de mi cara jamás la podrá borrar.
Es fuerte, tiene el poder, tiene la decisión, tiene los elementos para arruinarme, para hundirme, humillarme, hacer conmigo lo que se le antoje. Pero yo sé que sobre mi alegría jamás podrá decidir. Una mala jugada, un error, cosas que puedo superar. Son cosas que aunque hoy me lastiman, en unas semanas se van.
Pero las personas que juegan en la vida con los sentimientos de los inocentes nunca tienen un respiro de ello, no se puede ser feliz buscando siempre la infelicidad de los demás. En mi vida deberé lidiar con problemas e inconvenientes, pero podré superarlos. Ella tendrá que conformarse con ser solo un estorbo en el camino de los demás. Una piedra no tiene vida propia, no puede moverse de donde está.
Yo en dos semanas supero esto. Pero ella en dos semanas no construye una vida. Ella en dos semanas no consigue amigos, una pareja, alguien que le haga compañía, un buen trabajo, algo que le de satisfacción. Simplemente porque nunca va a satisfacerse de nada. Nada le vendrá bien. Porque nunca nada estará bien con ella misma. Yo tengo cientos de personas a mi alrededor dándome fuerzas en estos momentos. Pero cuando yo gane, y ella pierda, estará sola una vez más.
Me hizo sentir mal y me avergonzó delante de todos. Opacó muchos lindos momentos que deberían haber sido perfectos. Y cuando dormía a la noche, a veces aparecía en mis pesadillas, dándome intranquilidad. Su mirada juzgadora iba a donde quiera que vaya. Y mientras mejor me iba a mí, ella peor se portaba conmigo. Mientras más amable, más odiosa era ella.
Entonces yo jamás voy a derrochar una lágrima delante suyo, no verá mis ojos hinchados, ni mi mal humor justificado. Verá mi sonrisa que tanto le desagrada, escuchará mi tono de voz algo chillón mientras charlo con mis amigos que ella envidia, estará al tanto sobre mis logros que ella no puede arruinar. No voy a dejar que su oscuridad opaque un poquito de mi luz.
Los desprecios, los malos tratos, solo me fortalecieron. No lo puede ver? No me importa su aprobación, en ningún modo. Yo tengo bien claro quién soy, qué tengo y a dónde puedo llegar. Mis pensamientos son algo que no puede juzgar. Podrá controlar lo que digo y lo que hago. Pero no hay nada que yo necesite decirle, nada nuevo. Ella sabe. Sabe que como yo nunca podrá ser. Sabe que su remordimiento pesa demasiado, tanto que nunca podrá volar a ningún lado.
Y mi cabeza está tranquila, en paz, liviana. Yo estoy volando constantemente. Y sí, hoy me hizo caer. Pero no lo puede ver? Mañana estaré en vuelo otra vez.

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