Estoy en una 'vuelta al mundo' o 'rueda', esas enormes de los parques de diversiones.
Cuando subí pensé que sería divertido; pero ahora siento el hamacar de mi carrito y me doy cuenta que temo a las alturas, siento vértigo, algo que jamás me había imaginado.
Me avergüenza, nadie más parece consternado o asustado como yo. Algunos ríen, otras parejitas se abrazan. Pero yo ni siquiera se quién tengo al lado. Es una persona que mira hacia su costado, por eso no puedo verle la cara.
Es frustrante ver cómo todos se divierten a su manera, mientras yo no encuentro la mía.
Mientras miro mis pies, manos, o todo aquello que esté dentro de mi carrito, las cosas parecieran ir bien. No es muy entretenido, pero al menos disfrutan puedo ignorar el movimiento de mi asiento al mecerse.
De vez en cuando mi autocontrol escapa de mis manos. Mi cabeza desvaría e imagino lo frágil del metal que sostiene mi contenedor, conmigo adentro, y pienso en lo fácil que podría caerme, como muchas otras personas lo hicieron antes. Sólo sería 1 más, un número del montón...
Ahí es cuando miro al rededor, hacia abajo, hacia donde podría caer en cualquier momento y es cuando siento que mis pensamientos son verbales y los resumo en una sola frase a cuatro voces: PAREN ESTA VUELTA AL MUNDO, ME QUIERO BAJAR !
Y también hay esos días que crees que todo puede cambiar, que las cosas pueden mejorar, que es cuestión de edades, que tus amigos son lo mejor que hay, que ser frágil después de todo no es tan malo porque alguien te va a querer proteger, que las salidas, la música, la ropa, Europa y New York, las revistas, los abuelos, valen la pena aguantar ese vértigo que sentís, porque el peor miedo es que todo eso se vaya. Y es en estos días que decís, por favor, que el mundo nunca pare! Necesito un tiempo para acomodarme y adaptarme ¿Cómo voy a ser la única que no se adapte? ¿me estoy perdiendo de todo lo bueno?. Si esta vuelta para ahora, vomito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario